Latitud

Hice de todo por recuperar mi identidad, y casi lo logro.
Había millones iguales a mí, sin embargo siempre había sentido una profunda soledad.
Con frecuencia iban a buscarme los otros, los de enfrente, para alistarme a la otra mitad. Me causaba gracia su porfía. Yo buscaba no pertenecer a eso que se empeñaban en llamar alternativa, y ninguna de las dos partes parecía entenderlo.
Hasta que una tarde, derramado en el suelo, la ví. Era desproporcionada, salvaje. Arrastraba troncos, golpeaba contra las piedras y me dije "es lo que siempre busqué". Se trataba del espíritu menos embotellado que había visto jamás. Quise preguntarle su nombre, pero ya se había ido. La seguí rodando. Deseé zambullirme en su piel revolucionaria.
Pero cuando estaba a punto de librarme de mi congoja, de probar mi intuición primigenia y de fundirme en ella, me encarceló un barrendero que antes de aplastarme me bautizó: puta lata.

11 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Un barrendero sin conciencia.
Un esbirro de la uniformidad.
Triste final para un bonito sueño.

Besos.

La Morsa a la Deriva dijo...

El mensaje está clarísimo, Musa: ¡tenemos que evitar a los barranderos!

La Morsa

Arcángel Mirón dijo...

Mi barrendero dejó de pasar.
Es un caos.

No sirve de nada intentar no pertenecer. A algo pertenecemos, siempre. Entonces, elijamos.

Not just a moustache dijo...

un barrendero laticida

Clarice Baricco dijo...

jajaja...bárbara eres. La reflexión sarcástica.
El barrendero sabe lo que hizo. Nada tonto.
Me gustó mucho.

Besos.

cacho de pan dijo...

puta?
puede serlo una lata?

ya no se puede creer en nadie

chicosoquete dijo...

no creo que el barrendero se enoje tanto con una pobre lata, que deja entonces para los vómitos, la caca de perro y de humano y los pañales?

dEsoRdeN dijo...

Es una lata... el trabajar (y, aunque soy muy de minorías alternativas, no soporto la Pepsi)

El último peatón dijo...

Esto me recuerda a las célebres batallas entre la Fanta y la Mirinda, o entre La Casera y La Pitusa... Qué tiempos aquellos (y qué mayor me estoy haciendo).

Besos enlatados.

Fogel dijo...

Amo esa forma tuya de escribir. Lo digo así, sin preambulos ni sarcasmos. Sin falsa adulación.
Sin expectativas...

...(Que expectativas podría una simple lata de pepsi cola).

Un abrazo.

malditas musas dijo...

toro, lo importante es que descubrió que no estaba equivocado... El agua existía

morsa, más que evitar a los barrenderos, no transformarnos en uno de ellos supongo...

arcángel, es muy cierto: siempre pertenecemos; lo que ocurre es que no hay sólo dos opciones

not just a moustache, un barrendero latoso y aguafiestas :)

clarice amiga, no es ingenuo! Trabaja para pepsi y coca cola

cacho, jajaja es que estas latas tienen escasa salida laboral una vez abolladas...

chicosoquete, es que no es una lata... es una lata rebelde, inconformista, vió?

desorden, estamos envasados al vacío existencial...

peatón, son duelos donde siempre pierde el agua :)

fogel, muchas gracias roja de vergüenza pero sin gas


a todos,
Gracias pero grandotas;)
Abrazos.
musa rella